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viernes, 24 de enero de 2014

sticky toffee

     

       
                               




Ingredientes:
  • 150 grs de dátiles deshuesados
  • 200 ml de agua caliente
  • 1 cucharadita de bicarbonato de soda
  • 60 grs de mantequilla a temperatura ambiente
  • 60 grs de azúcar caster
  • 2 huevos "L"
  • 150 grs de harina de repostería
Para la salsa de toffee

  • 200 grs de mantequilla
  • 400 grs de azúcar moreno
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla
  • 200 ml de nata fresca
Preparación:
Pre-calentamos el horno a 180 ºC (arriba y abajo, tradicional).

Picamos los dátiles y los sumergimos en el agua caliente junto con el bicarbonato durante 10 minutos.
Mientras tanto, en un cuenco amplio, mezclamos la mantequilla y el azúcar. Batimos hasta que la mezcla empiece a blanquear.

A continuación, y sin dejar de batir, añadimos los huevos.  Uno a uno, esperando a que se incorpore bien el primero para añadir el segundo.

Añadimos la harina poco a poco.  Seguimos batiendo.

Por último incorporamos los dátiles y el agua del remojo.

Cuando tengamos una mezcla homogénea, la vertemos en un molde para horno (en mi caso uno de pírex de 11 x 25 cms) y lo introducimos en el horno durante 35-40 minutos.

Mientras tanto preparamos la salsa de toffee.

En una cacerola de base gruesa calentamos la mantequilla, a fuego medio, hasta que se derrita.

Añadimos el azúcar, la vainilla y la nata.  Removemos para que se integren bien todos los ingredientes y asegurarnos que no se pega el azúcar a la base de la cacerola.

Mantenemos el fuego medio y, cuando arranque el hervor, bajamos la intensidad del calor y lo dejamos cocer suavemente durante 5 minutos
Antes de desmoldar o servir el pudding es importante esperar a que se temple (unos 20-30 minutos después del horneado serán suficientes).  Si lo servimos caliente se nos desmigajará al cortarlo ya que es un bizcocho esponjoso y ligero de consistencia.   

Cuando esté listo, colocamos un trocito del bizcocho en un plato y lo regamos con la salsa caliente.  El bizcocho la absorverá y se mezclarán todos los sabores consiguiendo un postre maravillosamente jugoso ...y pegajoso ¡como dice su nombre!